Monos naranjas, carteles de recluso y las manos esposadas. Decenas de policías nacionales y guardias civiles se han concentrado este viernes frente al Complejo Policial de Canillas, en Madrid, vestidos como presos. Con esa imagen quieren denunciar que se sienten «presos» del Ministerio del Interior, que sigue sin reconocerles como profesión de riesgo.
Cuando les preguntaron si iban disfrazados del «Naranjito», respondieron que estaban en «Guantánamo».
QUÉ PIDEN
Que se reconozca oficialmente el peligro de su trabajo.
Poder retirarse antes y en mejores condiciones.
Las mismas condiciones que las policías autonómicas.
Plantón en el Consejo de la Policía
La protesta llega dos días después de que los sindicatos boicotearan el Consejo de la Policía del miércoles. Exigían que el único asunto a tratar fuera la profesión de riesgo y se levantaron de la mesa antes de que empezara el orden del día. Según denuncian, desde Interior intentaron quitarles los móviles para que no hubiera fotos ni audios de la reunión.
Los sindicatos dan por rotas las negociaciones sobre la jubilación y las vinculan al adelanto de las elecciones generales.

Cómo se ha llegado hasta aquí
27 de octubre · Los sindicatos se encierran durante horas en la Secretaría de Estado de Seguridad.
Después · Frenan las protestas por el luto oficial tras el accidente de tren de Urda.
4 de noviembre · Plantón en el Consejo de la Policía.
6 de noviembre · Concentración en Canillas vestidos de presos.
Próxima semana · Anuncian nuevas movilizaciones, sin fechas todavía.
Unidad de acción… casi total
Van juntos diez sindicatos de la Policía Nacional y asociaciones de la Guardia Civil:
«La unidad de acción no se va a romper, le pese a quien le pese», han advertido Aarón Rivero (JUPOL) y Carlos Prieto (SUP), que avisan de que el Gobierno tendrá enfrente «a todo el colectivo policial de España». No se suman el Sindicato Profesional de Policía (SPP) ni la Unión de Oficiales de la Guardia Civil. El SPP critica que el boicot ha perjudicado a los mandos que esperaban conocer las plazas de sus concursos.
Por ahora, el Ministerio del Interior no ha respondido públicamente a la protesta.