Ni bancos ni paraísos fiscales: la montaña. En el corazón de los Alpes suizos, cerca del pueblo de Lungern (cantón de Obwalden), una empresa familiar excava un búnker privado bajo más de 100 metros de roca donde los grandes patrimonios pueden guardar oro, arte, vinos o coches de colección. El proyecto, Brünig Mega Safe, vuelve a estar en boca de todos tras viralizarse un reportaje de laSexta.

Qué se puede guardar y cuánto cuesta
EL PRECIO
Desde 500.000 francos suizos (unos 530.000 euros); las cámaras más grandes rozan o superan el millón.
EL CONTENIDO
Lingotes de oro, joyas, obras de arte, vinos de alta gama y superdeportivos: los accesos permiten entrar con camiones.
EL CONTRATO
Un derecho de uso de hasta 99 años, inscrito en el registro de la propiedad, que puede servir incluso como garantía de una hipoteca.
LA SEGURIDAD
Controles biométricos y esclusas. La empresa promete protección frente a robos, explosiones, incendios y ataques con drones.
Detrás está Gasser Felstechnik, la empresa de excavaciones y explosivos de Thomas Gasser. La primera fase prevé entre 20 y 25 cámaras, de 25 a 1.500 metros cuadrados, a una temperatura constante de unos 13 grados. Según el promotor, ya hay entre 10 y 12 compradores de Europa, Asia y América, cuyos nombres no han trascendido. La galería tuvo antes otros usos, como una cantina subterránea, una galería de tiro o un centro de entrenamiento de bomberos.

¿POR QUÉ AHORA?
La empresa ha añadido la opción de usar las cámaras como refugio personal por el interés de clientes preocupados por guerras, pandemias y ataques militares. Suiza tiene una larga tradición de búnkeres e instalaciones militares excavadas en la roca desde el siglo XX, y algunos grandes patrimonios prefieren repartir sus bienes en lugares protegidos por la geografía antes que depender solo de los centros financieros.