Con chalecos reflectantes, cascos de obra y banderas, un grupo de ceutíes ha recorrido este domingo la ciudad hasta la frontera del Tarajal en la llamada «marcha del ladrillo». La idea era llevar de forma simbólica «material de construcción» a la frontera para reclamar que comience la obra del nuevo espigón del Tarajal, según informa El Pueblo de Ceuta.

Qué reclaman
Los promotores de las movilizaciones en defensa de Ceuta piden que se construya cuanto antes el nuevo espigón y que la ciudad recupere la normalidad de antes de la entrada masiva de finales de julio. Aseguran que no van a desistir hasta conseguirlo.
10:30 · Concentración en la Plaza de los Reyes.
Centro · Salida por Camoens y el Revellín, con una parada en la Plaza de África.
Juan XXIII · Se suma un trompetista y los vecinos aplauden desde las ventanas.
Final · Llegada por carretera a la frontera del Tarajal.

La marcha transcurrió sin incidentes. La lluvia de la mañana restó participación: los organizadores esperaron media hora a que se sumara más gente, y fue una convocatoria más reducida que las de meses anteriores. Hubo además un problema de coordinación con la escolta policial, que no estaba confirmada al inicio; tras unos minutos de espera llegaron dos agentes de la Policía Nacional y el recorrido continuó con normalidad.
Una protesta que se repite
Desde la entrada masiva de finales de julio, los vecinos de Ceuta han salido a la calle en varias ocasiones —marchas hasta el Tarajal, sentadas y protestas con máscaras en la Plaza de los Reyes— para reclamar una frontera segura e inversiones en infraestructuras de protección.
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