La Guardia Civil ya tiene en sus manos la «Río Manzanares», la octava y última patrullera interceptora de la serie HS60, diseñada para perseguir a las narcolanchas en el Estrecho de Gibraltar. La embarcación, construida por el astillero gallego AISTER en Moaña (Pontevedra), fue trasladada esta semana por carretera desde Vigo hasta Cádiz en un operativo escoltado por la propia Guardia Civil.

Así es la «cazanarcos» de la Guardia Civil
VELOCIDAD
Más de 60 nudos (unos 110 km/h), por encima de muchas narcolanchas.
PROPULSIÓN
Motores diésel combinados con waterjets (propulsión por chorro de agua).
CASCO
Fabricado en aluminio naval, con ingeniería española.
TRIPULACIÓN
Cabina con visión de 360 grados y asientos que amortiguan los impactos en persecuciones a alta velocidad.
Con ella se completa la serie de ocho unidades: Río Flumen, Río Corneja, Río Iro, Río Tiétar, Río Guadalmedina, Río Antas, Río Odiel y Río Manzanares. Una de ellas, la Río Guadalmedina, fue elegida «Mejor Interceptora del Año» por la publicación especializada Baird Maritime.

EL CONTEXTO
La entrega llega en plena presión del narcotráfico en la costa andaluza. El presidente de la Junta, Juanma Moreno, ha advertido de que las organizaciones se expanden por el litoral y ha reclamado más medios al Estado, mientras el Gobierno andaluz pide recuperar el OCON-Sur, el órgano de coordinación contra el narcotráfico en la zona.